Banco Central de Cuba ajusta al alza el precio oficial del dólar a su nivel más alto desde diciembre
La devaluación del peso cubano continúa aumentando la presión sobre el costo de vida en la isla
La Habana, Cuba – El Banco Central de Cuba (BCC) ha confirmado un nuevo aumento en la tasa oficial de cambio del dólar estadounidense, ubicando su precio en 435 pesos cubanos (CUP), igualando así el nivel más alto desde que el organismo implementó un sistema de tasa de cambio flotante a finales de 2025. Este ajuste representa una ampliación en la devaluación del peso cubano y marca un hecho significativo en la dinámica económica del país.
Una tasa de cambio en fluctuación desde diciembre
Desde el 18 de diciembre de 2025, cuando el BCC instauró la tasa de cambio flotante, la cotización del dólar ha experimentado una notable volatilidad. En el momento de su lanzamiento, el dólar se fijó en 410 CUP, cifra que ya era inferior al valor que tenía en el mercado informal, donde el precio de la moneda estadounidense tiende a ser más alto y varía con base en transacciones privadas y publicaciones en redes sociales.
Durante las semanas siguientes, la tasa oficial osciló entre 408 y 435 CUP por dólar, registrando incrementos y descensos bruscos. Por ejemplo, desde finales de diciembre hasta el 2 de enero de 2026, la tasa aumentó hasta un máximo de 435 CUP, equivalente a un alza del 5.84% en solo una semana. Sin embargo, días después, el 6 de enero, se produjo una caída de aproximadamente 5.52%, mostrando la imprevisibilidad del mercado cambiario.
No obstante, la tasa oficial continúa estando significativamente por debajo del precio que alcanza el dólar en el mercado informal, donde puede rondar los 500 CUP. Esta brecha refleja las dificultades del organismo financiero para controlar la fluctuación o satisfacer la demanda real de divisas en la economía cubana.
Factores que influyen en la devaluación
El Banco Central de Cuba atribuye las variaciones en la tasa de cambio a múltiples factores internos y externos. Entre ellos están la caída en las exportaciones nacionales, las presiones inflacionarias que afectan el poder adquisitivo y la estabilidad económica, así como los retos estructurales del sistema financiero local.
Estos elementos, combinados con la limitada generación de divisas y las restricciones comerciales, han contribuido a la pérdida de valor del peso cubano frente al dólar y otras monedas clave como el euro y el peso mexicano, también incluidos en el sistema de tasa flotante del BCC.
Impacto en la vida cotidiana y acceso restringido a divisas
El incremento en el valor oficial del dólar tiene repercusiones directas en la economía doméstica. Los cubanos enfrentan un aumento generalizado en el precio de productos importados, muchos esenciales para el consumo diario, lo que señala un mayor costo de vida. Esto resulta especialmente desafiante dado que los salarios y pensiones en Cuba se pagan en moneda nacional, que sigue perdiendo valor frente al dólar.
Además, el acceso a dólares a través del sistema oficial es muy limitado. El BCC impone un tope de 100 dólares por persona y exige que los ciudadanos participen en un proceso burocrático, incluyendo colas virtuales mediante aplicaciones como Ticket, para poder adquirir moneda extranjera legalmente. Estas restricciones generan largas esperas y frustraciones, pues la cantidad de dólares ofrecidos no cubre la demanda real.
Esta situación ha potenciado el auge del mercado informal de divisas, que aunque ofrece más disponibilidad y flexibilidad, opera fuera de la regulación y suele tener precios más elevados. La coexistencia de una tasa oficial rígida con un mercado negro activo subraya la dificultad del sistema oficial para responder a las necesidades económicas de la población.
Perspectivas y desafíos
El aumento del precio del dólar y la consiguiente devaluación del peso cubano evidencian la compleja situación económica que enfrenta Cuba en 2026. Mientras el Banco Central intenta regular la tasa de cambio con un sistema flotante para reflejar mejor la realidad del mercado, la brecha con el mercado informal y las condiciones restrictivas para acceder a divisas siguen afectando la estabilidad y la calidad de vida de los cubanos.
Los analistas y ciudadanos estarán atentos a las próximas decisiones y medidas que tome el gobierno y el BCC para mitigar la inflación, mejorar la disponibilidad de monedas extranjeras y controlar la volatilidad cambiaria, elementos cruciales para sostener la economía nacional en un escenario global cada vez más complejo.
Fuente: Periódico Cubano, 24 de enero de 2026